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Cruz diablo: la estructura de costos en un negocio

estructura de costos
estructura de costos

Emprender puede ser la palabra más hermosa del planeta. Sí, es cierto, no todo lo que uno haga por su cuenta es un «emprendimiento» ya que en menor o en mayor medida, un negocio sostenido con todos sus fundamentos no es cuestión de hacerlo en dos semanas. Sin embargo, en cualquier actividad que una persona emprenda, entra en juego un factor clave: la estructura de costos. Y acá vamos a hacer un stop: no, esto no es para expertos en finanzas. Esto es para ¡absolutamente todos!

La estructura de costos en un negocio es una parte clave, simplemente por la siguiente definición: si hacemos bien los números, difícilmente nos encontremos con sorpresas. Si los hacemos mal, el negocio seguramente sufrirá problemas en el corto plazo. Dicho esto, y aplicada a cualquier comercio de barrio que quiere hacer bien las cosas, de esto hablamos.

Estructura de costos

Existen distintos tipos de costos asociados a cualquier negocio que se nos venga en mente. Conocerlos, estar al tanto, nos permitirá ser más eficientes. Cada costo nace de algún lado, y por eso los tenemos que agrupar en dos conjuntos: los costos variables y los fijos.

Costos variables

Los costos variables, técnicamente, son aquellos en que los gastos aumentan o disminuyen proporcionalmente con las variaciones de la actividad de la empresa. Por ejemplo, el gasto que destinamos en mano de obra a medida que crece el negocio, en materias primas o en el empaquetamiento de los productos.

Generalmente, este egreso sí depende de los volúmenes de venta o el nivel de actividad del negocio, ya que se ajusta a la producción si ésta aumenta o disminuye. Otro ejemplo concreto es el de una flota de taxis o camionetas para fletes. A mayor cantidad de camionetas, mayor cantidad de combustible. Ese costo en la nafta es variable.

Por eso en esta opción es clave entender que cuanto más diverso sea nuestro negocio, más costos variables podrá tener, y eso afectará o incidirá al hacer las cuentas a fin de mes. Sin embargos, en caso de ser cuidadosos y claros con nuestros números, a lo largo del tiempo podremos crecer más allá de estos tipos de costos.

Costos fijos

En este caso, los costos fijos son aquellos gastos constantes que no tienen relación ni dependen del tamaño de la empresa, su crecimiento o su decrecimiento. Como ejemplo, el contrato de alquiler de un local, el pago de los servicios públicos o un impuesto determinado.

Los costos fijos se suelen extender durante un período determinado de tiempo y nunca -o en mayor medida- están relacionados al nivel de producción, sea mayor o menor producción, con lo cual ese costo fijo casi siempre es estable. Estos egresos pueden ser mensuales, y si graficamos esto en una línea de tiempo, es como si durante un semestre, el costo fijo del alquiler del local se mantiene -pesos más, pesos menos- en el mismo valor.

Costos

Repaso en detalle

Conociendo de qué se trata el costo fijo y el variable, para no dar pasos en falso, debemos tener conocimiento pleno de la actividad a la que nos dedicamos, y de no tenerlo, contar con alguien que sí domine los números para poder tomar decisiones y cumplir objetivos sin caer en problemas económicos o financieros, que no son lo mismo.

Lista de costos variables

Lista de costos fijos

Costos
Son aquellos que se generan por la movilización del vehículo. Están dentro de estos costos, los combustibles, el mantenimiento y reparaciones, las llantas, los peajes, los lubricantes, el lavado y engrase y los imprevistos. Son aquellos en los que incurre el propietario del vehículo independientemente de si está en operación o no. Están dentro de estos costos, los salarios y prestaciones básicas (tripulación), los seguros, el parqueadero, los impuestos y la recuperación de capital. Son los que dependen de la facturación del viaje que se va a realizar. Están dentro de estos costos, las comisiones y prestaciones, el factor de administración,

Los números del comerciante

Por tradición, al menos en la Argentina durante muchos años y antes de que la ola tecnológica nos invada, el comerciante promedio argentino llevaba sus números en una hoja de papel. Hoy en día, hay una inmensa cantidad de comercios que anotan cada venta realizada en un cuaderno. Si luego esa información la transcriben a un programa de computadora o a un archivo excel, no lo sabemos, pero la precariedad al momento de contabilizar los gastos sigue hasta hoy,

Por eso, así anoten cada gasto o cada ingreso en un papel, lo importante es poder disponer de esa información. Tenemos que saber en nuestro local cuánto dinero se nos va en mercadería, cuánto en el total de proveedores, cuánto en impuestos, en sueldos y en egresos de todo tipo. Si sabemos y somos conscientes de esto, podremos tomar control de las cuentas.

En cambio, si desconocemos los números exactos de nuestro negocio, es muy probable que en poco tiempo suframos desajustes, incompatibilidades entre lo que entre y lo que sale, y lo peor de todo, complicaciones en las cuentas. No hay que olvidar que un negocio puede ser buen negocio, pero sin un orden en las cuentas, puede terminar todo en un gran fracaso.

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