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The Economist

Economía conductual: cómo The Economist nos burló a todos

Como bien explicamos en este artículo, la economía conductual es todo un arte y como tal, hay que conocerla, aprenderla y dominarla. Y hay que saber, que aplicada a nuestros negocios es clave para sacar el mejor provecho de nuestras acciones. Con tan sólo tipear economía conductual en Google sabremos rápidamente de qué se trata. A modo de comienza, una definición: la economía conductual o del comportamiento es el estudio de cómo los factores psicológicos, sociales o cognitivos afectan nuestras decisiones económicas.

Técnicamente, Economipedia dice que «la economía conductual está principalmente interesada en explicar por qué los individuos muchas veces se comportan de manera distinta a la de un agente racional, alejándose de uno de los supuestos fundamentales de la economía clásica. Igualmente sucede con las finanzas del comportamiento que se alejan de los supuestos de las finanzas tradicionales».

El origen

Para entender más sobre esto podemos remitirnos rápidamente al Premio Nobel de Economía Richard Thaler que junto a Daniel Khaneman son los padres de la economía conductual y los creadores de la teoría de los Sesgos Cognitivos, algo que explica muy claramente por qué podemos ser tan «irracionalmente predecibles». Este concepto fue introducido a la economía en 1972 bajo la idea de que existen influencias emocionales y patrones que hacen que no seamos capaces de interpretar adecuadamente la información que recibimos.

Estos sesgos se activan de forma tan automática que ni nos damos cuenta de que ocurren. De hecho, creemos que tomamos la mejor decisión cuando en realidad no fuimos nosotros mismos. Incluso, esto está presente en casi todas las decisiones de nuestra vida, pero el gran ejemplo es el que hicieron los creativos de la reconocida editorial The Economist.

El experimento

Años atrás, en el espacio de suscripciones de The Economist se ofrecían las siguientes opciones:

A) Suscripción de 1 año a la versión online a 59 dólares

B) Suscripción de 1 año a la versión impresa a 125 dólares

C) Suscripción de 1 año a la versión impresa y online a 125 dólares

Lo primero que aclaramos es que en las tres opciones no hay ningún error. Para estas opciones, se decidió encuestar a un grupo de personas para ver qué opción tomarían. Y los resultaron fueron:

  • El 16 por ciento escogió la opción A
  • El 84 por ciento la opción C
  • 0 por ciento la opción B. O sea, nadie.
Economía conductual

El experimento siguió porque luego se volvió a encuestar a otro grupo de gente pero con dos opciones:

A) Suscripción de 1 año a la versión online a 59 dólares

C) Suscripción de 1 año a la versión impresa y online a 125 dólares

Aquí, los porcentajes se invirtieron drásticamente

  • El 62 por ciento decidió por la opción A
  • El 32 por ciento la opción C

Claramente, ciertos productos fueron pensados para hacer que nosotros, los consumidores, nos inclinemos hacia una opción determinada, y cuando creemos que tomamos la decisión que nosotros queremos, pues no, nos están manipulando para creer eso.

Nestor Muñoz