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Si tenés uno en casa, tomalo y leé la increíble historia de Tramontina

historia de Tramontina
historia de Tramontina

El mundo está repleto de anécdotas impactantes de cómo se formaron imperios en todos los continentes a partir de historias de vida muy asombrosas, pero una que realmente es imposible de creer es la historia de Tramontina.

Seguramente vos tengas un cuchillo en tu cocina o alguna vez tomaste uno. Andá, miralo, y sentate a leer esta impactante historia que no es un guión de un largometraje, sino una experiencia de vida diga de, al menos, tratar de imitar.

Tramontina, la historia

Valentín Tramontina era portero de un prostíbulo en Brasil con la particularidad que no sabía leer ni escribir. Su única función era abrir la puerta y recibir a los clientes. Pero un día le dieron otra indicación: anotar cuántas personas entraban por día y qué decían sobre el servicio.

Como el hombre era analfabeto, lo indemnizaron y se quedó sin trabajo. Como a veces él también arreglaba las mesas y sillas que se rompían, pensó en dedicarse a eso, pero no tenía herramientas. Con la indemnización, salió a comprar herramientas, pero el lugar más cercano estaba a dos días en mula.

El primer paso

Así, viajó, compró un martillo y regresó, pero al día siguiente se lo pidieron prestado, pero como aún no tenía trabajo lo convencieron de venderlo y al mismo tiempo, le encargaran volver a viajar dos días para comprar otras herramientas.

Cuando regresó a su pueblo, más vecinos querían encargar la compra de más herramientas. Compró algunas herramientas más y atento a que muchos de sus compatriotas no tenían tiempo para estar dos días viajando, decidió economizar tiempos, hacer un viaje más y comprar varias herramientas más.

En poco tiempo, Valentín hacía un viaje regularmente tras acumular algunos pedidos de los clientes. Luego, abrió un negocio, comenzó a recibir los pedidos enviados directamente por el fabricante y, por si fuera poco, se asoció con su amigo tornero y comenzó a fabricar varias herramientas.

La donación

Tiempo después, el emprendedor brasileño donó una escuela a su pueblo, y en el día de la inauguración, le pidieron que firmara el libro de actas, lo que desencadenó en un histórico momento:

– Alcalde: «Señor, le pedimos que sea el primero en firmar el libro de actas, seria un honor para todos nosotros»

– Valentín: «Sería un honor para mí, pero no sé leer ni escribir»

– Alcalde: «¿Usted? ¿Una persona que construyó un imperio industrial no sabe leer ni escribir? ¿Qué hubiera sido de usted si supiera hacerlo?»

– Valentín: «Eso es simple de responder. Su supiera leer y escribir hoy seguiría siendo el portero de ese prostíbulo».

La historia es la de Valentín Tramontina, el fundador de Industrias Tramontina, que a la fecha acumula:

La empresa se fundó en 1911, en el sur de Brasil, precisamente en el Estado de Rio Grande Do Sul. ¿Que no te suena la marca? Utensilios y equipos de cocina, cubiertos, electrodomésticos, herramientas para agricultura, jardinería, mantenimiento industrial y automovilístico, construcción civil, materiales eléctricos, muebles de madera o de plástico, equipos dirigibles, son algunos de los productos que lleva el sello de este impresionante hombre que hizo historia.

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